El pasado 13 de Junio, nuestra Asociación organizaba el tradicional "Viaje de Primavera". En esta ocasión, a propuesta de nuestro socio Rafael Romero que la Junta Directiva aceptó, se visitó Priego de Córdoba, una ciudad de unos 22.000 habitantes en la provincia de Córdoba.
domingo, 21 de junio de 2026
EXITOSA VISITA A PRIEGO DE CÓRDOBA
jueves, 4 de junio de 2026
LA “ASOCIACIÓN BASTETANA CINE Y CHOCOLATE” PROYECTA EL DOMINGO 7 DE JUNIO A LAS 10H30’ EN EL SALÓN IDEAL LA PELÍCULA “LA HISTORIA DE SOULEYMANE” (2024), DE BORIS LOJKINE
Durante los años de mayor afluencia migratoria en Francia (cincuenta, sesenta y primer lustro de los setenta del siglo pasado) se decía insolentemente que los extranjeros (portugueses, italianos, españoles o argelinos principalmente) viajaban al país vecino para “comer el pan de los franceses”. Con el tiempo aquella aprehensión racista cambió: sin ellos en muchas ciudades no se amasaba el pan, no se montaban coches en las plantas de ensamblaje o no se levantaban edificios.
Hoy, en un contexto muy distinto al de aquella Europa en reconstrucción tras la II Guerra Mundial, es decir con mayor miseria en todo el mundo, el “problema” de la migración alcanza en muchos casos cotas de humillación, explotación y desprecio inusitadas.
Una problemática que con pudor y respeto capta la película “La historia de Souleymane”, del cineasta francés Boris Lojkine (Paris, 1969), quien con su cámara vigorosa acompaña durante tres días frenéticos a Souleymane (impresionante Abou Sangare), un inmigrante guineano, generoso y honesto que intenta ganarse la vida repartiendo comida en bicicleta por las calles del París de los excluidos. Tiempo suficiente para que el espectador/a descubra las condiciones infrahumanas en las que viven muchos inmigrantes africanos en la mítica “Ciudad de la Luz”.
“Quise, con este thriller urbano y social, que quienes lo vieran pasaran unos días con Souleymane, y juntos, intentáramos cambiar la forma en que miramos a los inmigrantes”, apostilló Lojkine en una entrevista en Cannes.
lunes, 27 de abril de 2026
LA “ASOCIACIÓN BASTETANA CINE Y CHOCOLATE” PROYECTA EL DOMINGO 3 DE MAYO A LAS 10H30’ EN EL SALÓN IDEAL LA PELÍCULA “EL HOMBRE ELEFANTE” (1980) DE DAVID LYNCH
Joseph Carey Merrick
(1862-1890), también conocido como El
Hombre Elefante, fue un ciudadano inglés que se hizo famoso debido a las
terribles deformaciones (síndrome de Proteus)
que padeció desde su más tierna infancia. Sometido al rechazo general y pasando
varios años en siniestros lugares y humillantes ferias para exhibición de
fenómenos, solo halló sosiego en los últimos años de su maltratada existencia.
David Lynch
(1946-2025), director, guionista, actor y productor, conocido especialmente por
películas tan relevantes como Terciopelo
azul, Mulholland Drive o la serie
Twin Peaks, se interesó por llevar a la gran pantalla el caso real de Joseph Merrick, particularmente por su impacto emocional, pero igualmente por
la sensibilidad del propio David Lynch
hacia temas como la dignidad humana, la crueldad social o la belleza interior
del ser humano, incluso bajo apariencia monstruosa.
Asuntos
que, con alguna licencia narrativa y en un blanco y negro expresionista y
sobrio, aborda magníficamente el director norteamericano a través del devenir
sobrecogedor de un hombre que por ser diferente físicamente se vio marginado
socialmente en la Inglaterra victoriana de finales del siglo XIX, y en plena Revolución
industrial.
Resumiendo,
una hermosa historia esencialmente humanista y antirracista que conmueve tanto
por su contenido como por la maestría de su puesta en escena. Con secuencias
impactantes, como la del epílogo envuelto en la partitura del Adagio para
cuerdas del compositor estadounidense Samuel
Barber. Sin duda, un formidable sopapo a la ignominia que sufrimos en
nuestros días.
miércoles, 1 de abril de 2026
LA “ASOCIACIÓN BASTETANA CINE Y CHOCOLATE” PROYECTA EL DOMINGO 5 DE ABRIL EN EL SALÓN IDEAL A LAS 10H30’ LA PELÍCULA “LA VENGANZA DE ULZANA” (1972) DE ROBERT ALDRICH
Robert Aldrich
(Cranston 1918 – Los Ángeles 1983) tuvo unos maestros en Hollywood, allá por
los años 1940, que no tenían, ni tienen,
parangón, vean: Jean Renoir, William Wellman, Lewis Millestone, Richard
Fleicher, Fred Zinneman, Abraham Polonsky, Robert Rossen, Joseph Losey,
y como broche final el gran Charles
Chaplin. Con cada uno de ellos fue primer ayudante de dirección. No es,
pues, de extrañar que con semejante peña
Aldrich saliera un tanto
rebelde y respondón frente a la Meca del cine. Es decir, quiso ser un
realizador independiente de los
condicionantes económicos, culturales y políticos impuestos en la capital del
cine en una época en la que el macartismo arreciaba implacablemente sobre la
siniestra en la industria hollywoodiense.
Buena
prueba de ello son los magníficos westerns Apache,
Veracruz, El último atardecer, y por supuesto, La venganza de Ulzana. Un filme, este último, vertiginoso y
corrosivo en el que se muestra a los indios violentos e instintivos pero, al
mismo tiempo, conviviendo armoniosamente en la naturaleza, actuando según sus
propias costumbres y siendo portadores de un deseo inmenso e irreprimible de
libertad. Algo con lo que el ejército yanqui no estaba dispuesto a transigir.
Iniciándose así una persecución sin descanso del líder indio Ulzana, que con un
grupo de apaches ha huido de la reserva india.
Por
tanto, un filme sólido y solidario, bien narrado y mejor interpretado de un
cineasta que también dejó en otros géneros pequeñas joyas como El beso mortal, ¿Qué fue de Baby Jane? o la antibélica Doce del patíbulo. Todas ellas, de visión obligada para cualquier/a
cinéfilo/a que se precie.
lunes, 2 de marzo de 2026
EL DOMINGO 8 DE MARZO LA “ASOCIACIÓN BASTETANA CINE Y CHOCOLATE” PROYECTA EN EL SALÓN IDEAL, A LAS 10H30’, LA PELÍCULA “NUEVE CARTAS A BERTA” (1966) DE BASILIO MARTÍN PATINO
Citemos a Román Gubern, prestigioso historiador cinematográfico: “Crear de la nada una cinematografía nacional vigorosa no es cosa fácil, y más cuando el pulso intelectual de España andaba tan divorciado del resto del mundo. Mientras en Italia se hace Roma, ciudad abierta, y en París se representa Las manos sucias de Sartre, una encuesta revela que los títulos preferidos del público español son Locura de amor, El pescador de coplas y Currito de la cruz. Es como para echarse a llorar”.
Ante
este penoso panorama cinematográfico español de los años 1940 y 50, un grupo de
cineastas, empresarios, periodistas y escritores españoles decidió reunirse en
la Universidad de Salamanca, en mayo de 1955, echar por la borda tanta
mediocridad y fundar un cine que se
inscribiera en la realidad política y social de aquel momento histórico. Nació
así el “Nuevo Cine Español”, y con él nombres como los de Saura, Picazo, Summers, Borau o Basilio Martín
Patino. Un cine, además, que marcaría los años 60 y 70 y cimentaría el
futuro del 7º Arte hispano.
miércoles, 28 de enero de 2026
LA “ASOCIACIÓN BASTETANA CINE Y CHOCOLATE” PROYECTA EL DOMINGO 1 DE FEBRERO EN EL SALÓN IDEAL A LAS 10H30’ LA PELÍCULA “UN TIPO GENIAL” (1983) DE BILL FORSYTH
Bill Forsyth
(Glasgow, 1946) es un cineasta escocés que se adentró en el mundo
cinematográfico con tan solo 17 años. Un poco más tarde estudió en la escuela
de cine, y a finales de los años sesenta trabajó como asistente de montaje en
la BBC. Forsyth atrajo la atención
del público desde su primer largometraje That
Sinking Feeling (“Esa sensación de hundimiento”) (1979); una comedia que
cuenta la historia de cuatro adolescentes desempleados en la melancólica y
lluviosa ciudad de Glasgow. Iniciando así una carrera cinematográfica marcada
principalmente por la comedia costumbrista con tintes dramáticos. Por tanto, un
cine realista, pero impregnado, eso sí, de cierta magia y, también, de una
profunda y saludable calidez humanista.
Es,
pues, el caso de este interesante filme, Local
Hero (“Un tipo genial”). Una fábula moral que plantea el contraste entre una
vida materialista dominada por el dinero (el capitalismo) y una vida más
tranquila (mucho menos interesada y más en contacto con la naturaleza), en la
que la prioridad sea, precisamente, disfrutar de la existencia. Para ello, Bill Forsyth, empleando un estilo
bastante contenido (quizás el punto débil de la película), sitúa a sus
personajes principales (los del ejecutivo, papel interpretado por Peter Riegert, y el del magnate del
petróleo al que da vida Burt Lancaster)
ante la tesitura de zanjar entre lo vital y lo secundario. Por consiguiente,
una cinta en apariencia banal pero que encierra en sí una buena dosis de
crítica a la sociedad capitalista que sólo ve lucro en su mirada.
Resumiendo,
como vemos, un cine nada lejano del de Frank Capra, John Ford o incluso García
Berlanga. Pensamos en “Qué bello es vivir” (1946); “El hombre tranquilo” (1952)
o “Calabuch” (1956). Ahí es nada.
martes, 6 de enero de 2026
LA “ASOCIACIÓN BASTETANA CINE Y CHOCOLATE” PROYECTA EL DOMINGO 11 DE ENERO EN EL SALÓN IDEAL A LAS 10H30’ LA PELÍCULA “LA NARANJA MECÁNICA” (1971), DE STANLEY KUBRICK
Pocos cineastas han ejercido el poder de fascinación que Stanley Kubrick (Nueva York, 1928 – Reino Unido, 1999) ejerció sobre el público y la crítica durante más de dos décadas. Cada una de sus películas, meticulosamente estudiada, planificada y realizada, era esperada con enorme expectación, sin que jamás el resultado dejara indiferente a nadie. Y daba igual que llevara a la gran pantalla un thriller de la calidad de “Atraco perfecto” (1957), un fresco histórico como la magnífica “Espartaco” (1960) o la pionera de la ciencia ficción como “2001, una odisea del espacio” (1968); por sólo citar tres obras maestras de su extraordinario catálogo de un total de trece largometrajes realizados a lo largo de su vida de director, guionista y productor cinematográficos.
Con
“La naranja mecánica”, rodada entre dos filmes de época como “2001…” y “Barry
Lindon” (1975), su relato cinematográfico se centra de nuevo en la
contemporaneidad, es decir, en la del malévolo delincuente juvenil Alex DeLarge
(impresionante Malcolm McDowell),
líder de una pandilla llamada “los drugos” con la que comete violentas
fechorías.
La
película, basada en la novela del prolífico escritor británico Anthony Burgees, y publicada en 1962,
se compone de dos partes: la primera, muestra la violencia en su estado más
brutal, y la segunda parte, el remedio que el sistema emplea para erradicarla.
Incitando, pues, al espectador/a a hacer una pertinente reflexión sobre un tema
de gran actualidad.










