En
general un buen pintor, escultor o escritor no se hace, se nace. Por supuesto
se puede adquirir la técnica de esos extraordinarios oficios, y llegar a ser un
buen artesano, pero si se carece de talento e imaginación, elementos
indispensables para poder sobresalir, todo el asunto queda en una desesperante
y turbadora mediocridad. Y eso es lo que precisamente le ocurre al protagonista
de esta más que interesante historia que el cineasta almeriense, Manuel Martín Cuenca (El Ejido, 1964),
director de ”La flaqueza del bolchevique” (2003) o “Caníbal” (2013), nos cuenta
en “El autor”, su último filme.
Álvaro
( desconcertante e impresionante Javier
Gutiérrez), empleado común de una notaría vulgar y corriente, donde se
aburre más que una ostra, desea igualar el éxito de su esposa (María León), una exultante escritora de
best-sellers, realizando el sueño de su vida: escribir una gran novela. Para
ello abandona su trabajo, se aísla en un apartamento casi vacío e indaga en los
pilares de la novela, hasta que un día se percata de que la ficción se escribe
con la realidad. Una realidad que, manipulada sin escrúpulos por el aspirante a
escritor, superará con creces a la
ficción.
La
película, que nos atrapa desde principio a fin por su puesta en escena vigorosa
y dinámica, su expectante suspense, sus sorprendentes giros perversos y su
soberbio reparto (Adelfa Calvo, está
magnífica en un papel secundario lleno de matices), es una reflexión sobre el
deseo del más común de los mortales por hallar una actividad, en este caso la
creación literaria, que posibilite
alcanzar la autoestima y salir de la ramplonería. Sin duda ninguna, nada
es previsible en esta película, todo es atrevimiento y sorpresa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario