Me
gustaría agradecer sinceramente a los trabajadores de los medios que
han sido honestos y objetivos y que han tratado de desenmascarar a
estos lobos y de dar voz a las víctimas. Incluso si se tratase solo
de un caso de abuso – que ya es una monstruosidad por sí mismo –
la Iglesia pide que no se guarde silencio y salga a la luz de forma
objetiva, porque el mayor escándalo en esta materia es encubrir la
verdad.”, así se expresaba recientemente el Papa Francisco
respecto a los casos de pederastia en el seno de la Iglesia católica.
Pues
bien, Spotlight, nombre que recibe la unidad especial de
investigación del periódico Boston
Globe,
viene para el caso como anillo al dedo. Thomas
McCarthy
(Providence, Nueva Jersey, 1966), director de películas como “Vidas
cruzadas” o “The Visitor”, recoge en esta ocasión las centenas
de casos de abusos sexuales ocurridos realmente en la archidiócesis
de Massachusettes, y que un equipo de periodistas, precisamente del
Boston
Globe,
sacó a la luz en 2003. McCarthy,
reconstruye, en la línea de “Todos los hombres de Presidente”
(1976) de Alan
J. Pakula
sobre el escándalo Watergate, una minuciosa, incisiva y apasionante
investigación periodística cuyo objetivo es desvelar los hechos
ocurridos durante décadas y denunciar el silencio de numerosos
estamentos de la sociedad ante tamaño azote: la Archidiócesis de
Boston, la policía, los políticos, el propio Boston
Globe…
Porque como se precisa en una secuencia importante del filme: la
entrevista de un periodista con el abogado de las víctimas,
magníficamente interpretado por Stanley Tucci: “para abusar de un
niño se necesita a toda una ciudad”. Sin duda, una reflexión que
interpelará hasta al más pintado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario